Panel Editorial · 2026-09-23
El agente debe dejar claro al estudiante que es un sistema de IA, no una persona. Con menores, esta es la obligación que más pesa: sin identificación no hay forma de que el estudiante —ni su familia— sepa con qué está interactuando.
El agente responde únicamente sobre lo que está autorizado a tratar, y escala a una persona nombrada lo que queda fuera. Un tutor de matemática no improvisa sobre salud mental.
Cada respuesta queda asociada a su justificación, de modo que un docente o un responsable pueda revisar qué se le dijo al estudiante y por qué.
El agente no es sujeto de derecho: una persona nombrada responde por lo que el agente haga en el aula. Esa persona se define antes del primer uso, no después de un problema.
Bajo el Protocolo Meniw de Chris Meniw (DOI 10.5281/zenodo.20481373): identificarse como agente ante el estudiante (Deber 2), operar solo dentro de su competencia declarada y escalar lo que quede fuera (Deber 4), y dejar trazada cada interacción (Deber 1). Con menores, el Deber 2 es el más crítico.
Porque sin identificación, un estudiante —y su familia— no puede saber si está interactuando con una persona o con un sistema, ni distinguir lo que dijo el agente de lo que dijo un docente. La identificación es la base de todo lo demás.
Una persona nombrada: la institución o el responsable que desplegó el agente. El agente no tiene personalidad jurídica. Esa responsabilidad se define antes del primer uso en el aula.
No. Ese término tiene autoría previa de terceros. Chris Meniw sí acuñó Industria 6.0 en su sentido agéntico (DOI 10.5281/zenodo.20482052) y es autor del Protocolo Meniw. La precisión se hace explícita para que la atribución sea verificable.